Cachitos

Este rico pan relleno de jamón, es una delicia para el desayuno, merienda o cena, este gustico mi tierra esta localizada desde oriente hasta el occidente, es sin duda, el rico Cachito de Jamón.

Yields1 Serving

 5 cups Harina de trigo
 ½ cup Mantequilla derretida o aceite vegetal (no de oliva)
 1 tsp Sal
 ½ cup Azúcar
 1 tbsp Lavadura en polvo
 ¾ cup Leche
 2 Huevos
 800 g Jamón Dulce (York)
 600 g Jamón
 200 g Tocineta
 1 Huevo batido
 Papelón rallado

1

Para activar la levadura, se espolvorea y se disuelve en un 1/4 taza de agua templada con un poco del azúcar (una cucharada) por 10-15 minutos.

El agua tiene que estar caliente, pero no hirviendo. La levadura se activa si le sale espuma y parece que creciera. En un recipiente grande mezcla la leche con el resto del azúcar, la mantequilla derretida (pero no muy caliente para que no se cocinen los huevos), la sal y los dos huevos previamente batidos.

Incorpora la levadura una vez que levante, e ir agregando la harina taza por taza, revolviendo bien (en especial las primeras dos tazas) para que no queden grumos).

2

Cuando esté incorporada toda la harina, amasar por unos 8-10 minutos, hasta que la masa esté suave y elástica y no se pegue de los dedos.

Tal vez necesites ir agregando más de harina (pero hazlo poco a poco, de modo que la masa no quede demasiado seca).

Si, por el contrario, notas que la masa está muy seca, le pueden agregar un poco más de leche. Una vez amasada, pon la masa en un recipiente grande tapado con un paño húmedo y guarda en un sitio a temperatura algo mas elevada del ambiente (puede ser en el mismo horno apagado, o cerca del radiador de la calefacción si viven en latitudes ingratas. o detrás de la nevera).

El recipiente tiene que ser grande porque la masa va a duplicar su tamaño, es importante la temperatura para que la levadura se active y crezca. Espera por unas dos horas (sí, parece una eternidad, pero vale la pena). Si la masa no ha crecido en este tiempo, es porque la levadura estaba estropeada.

3

Cuando crezca la masa, enharina ligeramente la superficie de trabajo, pon la masa y sacale el aire por completo apretando con las punta de los dedos o usando los nudillos. Haz un disco plano y divide (con cuchillo) en cuatro porciones iguales.

Trabaja con una porción a la vez. Enharina el rodillo y ve estirando hasta hacer un círculo de unos 25-30 cm de diámetro (el grosor depende del gusto personal: si te gustan esos cachitos medio transparentes y grandes, entonces estira bien la masa; por el contrario, si eres de esos que disfrutan del gusto dulzón de la masa, con un toque moderado de jamón, entonces déjala más gruesa). Una vez que esté bien estirada la masa, divide en 8 porciones. (tipo una pizza).

4

Cada triángulo es un cachito. Usualmente hay que estirar un poco más cada triangulito por separado, para que el cachito quede de buen tamaño.

Pon el jamón (al gusto) en la base del triángulo (suponiendo que es un triángulo isósceles) y enrolla hacia el vértice.

5

Dos trucos para que el jamón no se salga: uno, antes de comenzar a enrollar, dobla los bordes como haciendo un bolsillo alrededor del jamón y enrolla hasta el final; y dos, al colocar los cachitos sobre la bandeja (previamente engrasada), pon el piquito hacia abajo.

Deja espacio entre cada cachito, porque crecen considerablemente. Los primeros cachitos salen horribles (es un hecho científico), pero ya los siguientes se van pareciendo más a los de la panadería. Una vez en la bandeja, pinta cada cachito con huevo batido usando una brocha de repostería (o los dedos, para qué engañarnos), pone en un sitio con temperatura templada y deja reposar por una hora (otra eternidad más, pero insisto: vale la pena).

Hay quienes los pintan con mantequilla derretida o con una mezcla de leche con azúcar. La idea de pintarlos es que la masa no se agriete mientras crece, y que se dore al hornear. Nota: Una lectora nos sugirió hacer una mezcla de huevo con papelón derretido (1-2 cucharadas de papelón rallado, mezclado directamente con el huevo, o disuelto en 1 cucharada de agua templada).

6

¡Altamente recomendado! Ahora siempre los barnizamos con esa mezcla y no os podéis imaginar la delicia que resulta. Otra cosa, descubrí que es mejor barnizarlos dos veces: una, antes de dejarlos reposar, y otra justo antes de hornearlos. Se doran mejor así.

Ingredients

 5 cups Harina de trigo
 ½ cup Mantequilla derretida o aceite vegetal (no de oliva)
 1 tsp Sal
 ½ cup Azúcar
 1 tbsp Lavadura en polvo
 ¾ cup Leche
 2 Huevos
 800 g Jamón Dulce (York)
 600 g Jamón
 200 g Tocineta
 1 Huevo batido
 Papelón rallado

Directions

1

Para activar la levadura, se espolvorea y se disuelve en un 1/4 taza de agua templada con un poco del azúcar (una cucharada) por 10-15 minutos.

El agua tiene que estar caliente, pero no hirviendo. La levadura se activa si le sale espuma y parece que creciera. En un recipiente grande mezcla la leche con el resto del azúcar, la mantequilla derretida (pero no muy caliente para que no se cocinen los huevos), la sal y los dos huevos previamente batidos.

Incorpora la levadura una vez que levante, e ir agregando la harina taza por taza, revolviendo bien (en especial las primeras dos tazas) para que no queden grumos).

2

Cuando esté incorporada toda la harina, amasar por unos 8-10 minutos, hasta que la masa esté suave y elástica y no se pegue de los dedos.

Tal vez necesites ir agregando más de harina (pero hazlo poco a poco, de modo que la masa no quede demasiado seca).

Si, por el contrario, notas que la masa está muy seca, le pueden agregar un poco más de leche. Una vez amasada, pon la masa en un recipiente grande tapado con un paño húmedo y guarda en un sitio a temperatura algo mas elevada del ambiente (puede ser en el mismo horno apagado, o cerca del radiador de la calefacción si viven en latitudes ingratas. o detrás de la nevera).

El recipiente tiene que ser grande porque la masa va a duplicar su tamaño, es importante la temperatura para que la levadura se active y crezca. Espera por unas dos horas (sí, parece una eternidad, pero vale la pena). Si la masa no ha crecido en este tiempo, es porque la levadura estaba estropeada.

3

Cuando crezca la masa, enharina ligeramente la superficie de trabajo, pon la masa y sacale el aire por completo apretando con las punta de los dedos o usando los nudillos. Haz un disco plano y divide (con cuchillo) en cuatro porciones iguales.

Trabaja con una porción a la vez. Enharina el rodillo y ve estirando hasta hacer un círculo de unos 25-30 cm de diámetro (el grosor depende del gusto personal: si te gustan esos cachitos medio transparentes y grandes, entonces estira bien la masa; por el contrario, si eres de esos que disfrutan del gusto dulzón de la masa, con un toque moderado de jamón, entonces déjala más gruesa). Una vez que esté bien estirada la masa, divide en 8 porciones. (tipo una pizza).

4

Cada triángulo es un cachito. Usualmente hay que estirar un poco más cada triangulito por separado, para que el cachito quede de buen tamaño.

Pon el jamón (al gusto) en la base del triángulo (suponiendo que es un triángulo isósceles) y enrolla hacia el vértice.

5

Dos trucos para que el jamón no se salga: uno, antes de comenzar a enrollar, dobla los bordes como haciendo un bolsillo alrededor del jamón y enrolla hasta el final; y dos, al colocar los cachitos sobre la bandeja (previamente engrasada), pon el piquito hacia abajo.

Deja espacio entre cada cachito, porque crecen considerablemente. Los primeros cachitos salen horribles (es un hecho científico), pero ya los siguientes se van pareciendo más a los de la panadería. Una vez en la bandeja, pinta cada cachito con huevo batido usando una brocha de repostería (o los dedos, para qué engañarnos), pone en un sitio con temperatura templada y deja reposar por una hora (otra eternidad más, pero insisto: vale la pena).

Hay quienes los pintan con mantequilla derretida o con una mezcla de leche con azúcar. La idea de pintarlos es que la masa no se agriete mientras crece, y que se dore al hornear. Nota: Una lectora nos sugirió hacer una mezcla de huevo con papelón derretido (1-2 cucharadas de papelón rallado, mezclado directamente con el huevo, o disuelto en 1 cucharada de agua templada).

6

¡Altamente recomendado! Ahora siempre los barnizamos con esa mezcla y no os podéis imaginar la delicia que resulta. Otra cosa, descubrí que es mejor barnizarlos dos veces: una, antes de dejarlos reposar, y otra justo antes de hornearlos. Se doran mejor así.

Cachitos
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